May 10, 2011 por Programa ESTIC
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e-commerce, comercio electrónico, web, venta online, empresa, competitividad, tic, estic
Una vez que has analizado la competencia y tienes claro qué vas a vender, cómo vas a realizar los envíos, los medios de pago, las garantías, etc. llega el momento de crear la infraestructura que dará soporte a tu tienda online.El primer paso es decidir dónde albergarás tu tienda. Para ello necesitas un servidor web, es decir, un espacio en un ordenador conectado permanentemente a Internet y que permita que se acceda a tu tienda en cualquier momento del día o de la noche.
Una opción es que contrates un espacio en un servidor compartido (hosting). Consiste en la contratación del uso de un determinado espacio de almacenamiento y una serie de servicios (posibilidad de utilizar bases de datos, programación, correo electrónico, etc.) en un servidor que es a su vez utilizado por otras empresas.
Otra opción es disponer de un servidor dedicado, es decir, un ordenador dedicado exclusivamente a tu tienda virtual o web y que nadie más utiliza. Esta solución es más costosa económicamente, pero garantiza que, en tiendas a las que se producen una gran cantidad de accesos simultáneos y tienen un volumen de ventas elevado, no se produzcan errores o caídas del portal debido a una escasez de recursos.
En este segundo caso, lo más recomendable es que el servidor se aloje en las instalaciones de una empresa especializada que se ocupe de todos los aspectos técnicos necesarios para garantizar la seguridad y el buen funcionamiento de tu tienda virtual.
Una de las ventajas de los servidores de Internet (sean compartidos o dedicados) es que son fácilmente escalables, es decir, permiten empezar por un equipamiento modesto y utilizar un servidor compartido, y adaptarte a soluciones más potentes cuando tu tienda crezca y necesite más recursos.







